SERRANO

 

 

 www.ladruida.comAl general D. Francisco Serrano y Domínguez le dedicó Madrid una calle en el ensanche que se estaba construyendo a impulsos del Marqués de Salamanca… La calle – con el tiempo- se convirtió en uno de los ejes comerciales de calidad.
Se trata de una vía cuyo nombre ha resistido muy difíciles avatares, como fueron la II República y la guerra civil, pero, sobre todo, su nombre sobrevivió en el callejero, pese a los impulsos anti-liberales del general Franco, quien ordenó suprimir de las calles los nombres de los políticos y militares de aquella condición. Así cayeron, por ejemplo, Espartero (Príncipe de Vergara), Torrijos y Díaz Porlier. Franco mantuvo a Narváez (el Espadón de Loja) por razones obvias, y a Serrano por motivos cuyo misterio está por desvelar… quizá porque siempre fue un pragmático o –a lo mejor- porque “el general bonito” (así lo llamaban) tenía muy buena mano y mejor trato con Dª. Isabel II (lo que no le impidió conspirar para destronarla).
Mas, sea como sea, lo que antes nadie se había atrevido a realizar lo están alcanzando ahora dos ejércitos coligados, el de ZP con su Plan Ē y el que comanda con su “pulsión de obras” el actual Alcalde de la capital. Ambas fuerzas llevan dos meses bombardeando sin piedad esa calle hasta reducirla a cenizas…
Y uno no sabe si admirarse más del tamaño descomunal de las gónadas de los munícipes, de las prisas de ZP o de la paciencia de los comerciantes y habitantes de la mentada calle, quienes aguantan a pie firme y sin rendirse un bombardeo y unas trincheras de un tamaño que no se conocía desde la guerra del 14.
Si a nosotros, cuando gobernábamos en el Ayuntamiento de Madrid, se nos hubiera ocurrido agredir a esa calle una centésima parte de lo que se la está agrediendo ahora… aún estaríamos corriendo camino del exilio en Australia.
 

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